Trabajar en alto riesgo dentro de la industria maquiladora: voces de mujeres en Ciudad Juárez en tiempos de Covid-19

Foto: Favia Lucero / YoCiudadano


Por: Clara G. Meyra Segura | Coordinadora de Proyectos para México, RLS

“Nos corresponde a nosotros y no a alguna fecha arbitraria del gobierno (mexicano) determinar el regreso a la empresa”, se escucha en una grabación enviada vía Whatsapp por la maquiladora Regal Beloit a los hombres y mujeres que laboran como obreros en su planta de Ciudad Juárez. Era mayo de 2020, los casos de Covid-19 aumentaban de manera exponencial en México el personal temía reiniciar actividades porque la planta no garantizaba las condiciones necesarias para evitar contagios.

¿Cómo han vivido los obreros y las obreras de las maquiladoras de Ciudad Juárez la expansión del coronavirus en el mundo y en nuestro país? Una parte de esa cruda realidad es narrada aquí por medio de los testimonios de tres mujeres, quienes desde diferentes ámbitos aportan a la visibilización y defensa de la clase trabajadora: Mónica,[1] obrera de la empresa Regal Beloit; Susana Prieto Terrazas, abogada, defensora laboral y fundadora del Movimiento 20/32, radicada en Tamaulipas; y Favia Lucero, periodista y fotógrafa del medio YoCiudadano.

Maquilas, frontera y violencia

Al descartarse el modelo de sustitución de importaciones a finales de los años setenta y con la introducción del neoliberalismo en los ochenta, la maquila cobró una importancia cada vez mayor para la división internacional del trabajo, y en general, la población la vio como una buena oportunidad para el desarrollo de la economía en el país, pues era una de las ventanas al desarrollo y prometía mejores condiciones laborales.

En Ciudad Juárez, cada hogar cuenta con al menos una persona que trabaja en la maquila. Esta industria llegó aquí y otras partes del país hace más de seis décadas y se le suele asociar como uno de los factores que incrementó los índices de violencia, migración, desplazamientos, feminicidios y precarización laboral.

En los años noventa, esta ciudad de la frontera norte de México, a orillas del río Bravo y colindando con El Paso, Texas, se volvería mediática por el alto número de  feminicidios de trabajadoras del sector de la maquila. En la actualidad, las cifras de feminicidios no disminuyen y la impunidad se mantiene.

El estado de Chihuahua ocupa el tercer lugar en número de establecimientos manufactureros activos, con un total de 500, sólo después de Baja California, con 930, y Nuevo León, con 658.[2] Es una entidad estratégica para la industria maquiladora, en la que tan sólo Ciudad Juárez alberga más de 65% del total de sus naves industriales.[3] El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) tiene contabilizadas alrededor de 330 maquilas en el municipio de Ciudad Juárez; 109 en la ciudad de Chihuahua, y 61 en el resto del estado. Las principales inversiones provienen de empresas de Estados Unidos, Canadá, Alemania y Francia.

El sector de la maquila llegó a un punto de inflexión con la firma del Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN) en 1988, y una década después con el Tratado de Libre Comercio entre México y la Unión Europea (TLCUEM) en 1998. En ambos, México abrió un gran campo a la producción manufacturera. Así fue como se formalizó un formato de acuerdos comerciales que mantiene la mano de obra barata y la exención de impuestos para las empresas provenientes de Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea, principalmente. En el capítulo 11 del TLCAN y en el capítulo 10 del TLCUEM se protege de manera explícita la inversión de capitales extranjeros. De esta manera, las maquiladoras estadounidenses, canadienses y europeas han ampliado su control sobre el territorio y la fuerza de trabajo mexicanos.

“Un contrato laboral que no te ampara de nada”

De acuerdo con el sector empresarial, Ciudad Juárez ha atraído inversiones extranjeras millonarias en la maquila, por su ubicación geográfica y el tamaño de sus naves industriales, así como por los bajos salarios que perciben las trabajadoras y los obreros en general. Sin embargo, la abogada Susana Prieto Terrazas señala que “el sector maquilero es atractivo para las empresas extranjeras porque los gobiernos la venden como una zona libre de problemas con sindicatos, por tanto, los intereses de las empresas se ven mayormente ponderados que los intereses de la clase trabajadora”.

En este sentido, Mónica, como obrera de Regal Beloit, empresa estadounidense en la que se fabrican motores eléctricos, nos comparte lo siguiente: “Ciudad Juárez es enorme, actualmente aquí vivimos personas que venimos desde muchos puntos del país, sobre todo de localidades muy marginadas de los estados de Veracruz, Oaxaca, Chiapas, Tabasco, Guerrero y otros. Mucha gente no sabe leer ni escribir, desconocen sus derechos y las leyes. A estas personas las violentan mucho; son personas que les cuesta hablar, expresar lo que sienten, no reclaman y no preguntan.

Si te pasa algo que afecte tu salud, deciden por ti sin problema, pues ya firmaste un contrato, y aunque no lo hayas entendido, ya firmaste. Estos contratos defienden a la empresa,  pues si te despiden no te indemnizan ni te dan tu finiquito, y cuando te quieres defender, te das cuenta que firmaste un contrato laboral que no te amparaba de nada.[4] Y ni qué decir de sindicato, pues eso no se conoce por muchos acá, o no se confía porque no atienden los intereses de los trabajadores”.

“Trabajar en alto riesgo de contagio o quedarte en casa sin comer”

Un hecho que alertó a la clase trabajadora de la maquila en Ciudad Juárez fue lo ocurrido en la empresa Lear Corporation, planta Río Bravo, fabricante de vestiduras para automóviles. Sus trabajadores coinciden en la versión de que, a partir del 11 de marzo de este año, hubo una visita de al menos cuatro representantes de Mercedes Benz que provenían de Alemania. Lo que llamó la atención del personal fue que la empresa no solicitó a estos visitantes que cumplieran con el protocolo de protección durante la semana que estuvieron en la planta, a sabiendas de que en esos días había un alto número de contagios de Covid-19 en Europa, principalmente en Italia.

Una semana después, el personal aseguró que algunas personas comenzaron a presentar síntomas de Covid-19, en particular aquellas que desempeñaban su labor en el área de la nave industrial en la que los visitantes permanecieron más tiempo. La empresa hizo caso omiso de los llamados de quienes se reportaron mal de salud. Conforme pasaban los días, más trabajadores mostraban síntomas de la infección, y para el 23 de abril ya habían fallecido 13 miembros del personal de Lear Corporation.

El 24 marzo de 2020, el gobierno mexicano dictó el primer decreto presidencial sobre las medidas que se tomarían respecto a la pandemia.[5] A través del Diario Oficial de la Federación se hicieron explícitas las normas preventivas que debían implementar las empresas en sus centros de trabajo. Además, se llamó a suspender las actividades de los sectores público, social y privado que involucraran la concentración física, así como el tránsito o desplazamiento de personas, desde esa fecha hasta el 19 de abril del 2020. Sin embargo, este decreto no fue acatado por varias maquiladoras.

Mónica relata que hubo muchas irregularidades cuando el anuncio llegó a Regal Beloit, pues la empresa no acató de inmediato las medidas para la protección de sus trabajadores: “Días después sólo mandó a descansar a mujeres embarazadas y a diabéticos; semanas después mandaron a descansar a las personas con obesidad. Para el día 14 de abril no se nos había entregado cubrebocas, gel antibacterial; no había jabón y mucho menos se nos revisaba la temperatura. Días después nos dieron un cubrebocas sencillo que no nos protegía de nada”. Cuando comenzaron a difundir estas condiciones en las redes sociales, la empresa, en respuesta, les suministró gel antibacterial y un cubrebocas más.

Mónica explica que en Juárez es común que en un hogar vivan dos o tres personas que trabajan en diferentes maquilas, por ello: “nos dábamos cuenta que en algunas empresas mandaron a casa a sus trabajadores, en otras les habían facilitado materiales de protección, pero en la gran mayoría de los trabajos la situación no cambiaba”.

También expresa que cuando comenzó el resguardo domiciliario por la pandemia de Covid-19 les hicieron firmar convenios adicionales, fuera de lo que estipulan sus contratos laborales, tanto a trabajadores de su planta como de otras empresas: “Esto significa que los trabajadores deben convenir otras condiciones laborales de mayor precariedad. Si queremos seguir y conservar nuestro trabajo, nos hacen firmar un documento para recibir menor porcentaje de salario, asistencia obligatoria de tan solo unos días a la semana, lo que equivale a menos prestaciones, entre otras condiciones que vulneran aún más nuestra situación económica. En Regal se fabrican motores eléctricos y cosas que van en electrodomésticos, nosotros no éramos esenciales y la empresa nunca cumplió con ningún decreto del gobierno. A veces nos decían que éramos empresa esencial, y eso no se justificaba en ningún documento; entonces, como trabajadores, hicimos un paro el día 15 de abril y fue allí donde nos enteramos que había muerto el primero de nuestros compañeros por Covid-19, cosa que negó la empresa”.

Las demandas de las trabajadoras y obreros de Regal Beloit, de acuerdo con Mónica, fueron las siguientes: “que la empresa obedeciera el decreto presidencial y mandarnos a resguardar a nuestras casas los 30 días que corresponden, con nuestros salarios al 100% y el total de nuestras bonificaciones, porque no somos empresa esencial. La respuesta de los jefes de la empresa fue que la gente se tomara días de sus vacaciones. A esto respondimos un rotundo No”.

El paro del día 15 de abril fue de 2:00 a 7:00 de la tarde; a esta hora salieron mensajeros de la empresa y les comunicaron que tomaran dos días más de descanso. Anunciaron que harían una limpieza exhaustiva. Mónica dice que “esa limpieza consistió en que los directivos de Regal ordenaron al personal de confianza a realizarla; días después, uno de esos empleados murió por Covid”.

Pasaron tres días y ya habían muerto tres trabajadores más. La empresa, en un comunicado, pidió a lxs trabajadores que tomaran las medidas de cuidado necesarias para evitar contagios tanto en las instalaciones de trabajo como en el camino a casa. De acuerdo con Mónica, la empresa nunca le dio capacitación ni información para tomar precauciones en relación con sus actividades en la planta; los elementos que les dieron fueron insuficientes y en muchas ocasiones tuvieron que comprar sus propios equipos de protección, de manera que la indignación creció.

También se les informó que los motores que se manufacturaban en la planta eran esenciales para fabricar los respiradores que se usaban en los hospitales. Mónica y algunos de sus compañeros dudan de que esto sea cierto, pues no hay información fidedigna que lo compruebe.

En La Jornada del 17 de abril de 2020 se informaba lo siguiente: “trabajadores de seis empresas (maquiladoras de Ciudad Juárez) pararon actividades con el fin de exigir que los patrones cerraran, debido a que varias personas (…) se habían contagiado y buscaban resguardar su salud y sus vidas”. Entre las empresas que pararon unos pocos días figuraban Regal Beloit, TPI Composites, Norma Group, Electrocomponentes, Syncreon y Honeywell.[6]

Para la mañana del 29 de abril, 57 empresas se habían negado a cerrar. El director médico de la Zona Norte, Arturo Valenzuela Zorrilla, informó a la población que hasta el momento se habían confirmado 17 muertes y 26 contagios de Covid-19 entre empleados de la industria maquiladora en Ciudad Juárez.[7] En ese contexto, el gobierno estatal hizo un llamado a las maquiladoras que no cumplían actividades esenciales, así como a las que se habían negado a acatar las disposiciones del gobierno, para que detuvieran sus operaciones.[8]  Cabe señalar que en Ciudad Juárez las cifras de los contagios se han manejado de manera muy poco convincente, pues Mónica cuenta que mientras en las plantas de trabajo se informaba de más contagios y fallecimientos, el gobierno local estimaba muy pocos números.

El 18 de mayo, el personal de Lear Corporation en la planta Río Bravo regresó a trabajar. La justificación de la empresa para reactivar sus labores fue que el gobierno mexicano había determinado que “las actividades de la industria de la construcción, la minería y la referente de equipo de transporte” eran esenciales, mediante un nuevo decreto fechado el 14 de mayo.[9] Para los últimos días de mayo, la abogada Susana Prieto Terrazas informaba públicamente que tenía conocimiento de 30 decesos de Lear Corporation.

La decisión del gobierno de Andrés Manuel López Obrador de definir nuevas actividades esenciales en mayo se presentó después de que Bill Long, presidente de la Asociación Manufacturera de Automotores y Equipos (MEMA, por sus siglas en inglés), solicitara al secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, que “alentara” el establecimiento de directivas esenciales de la industria automotriz, para que de esa forma las empresas pudieran abrir y retomar sus operaciones en las maquiladoras mexicanas, incluso antes de que se abriera la producción de esta industria en el vecino país del norte.[10] Cabe mencionar que en Ciudad Juárez existe un buen porcentaje de empresas estadounidenses, más o menos 80% del total de la industria maquiladora.

A partir de que se retomaron las operaciones en mayo, se presentaron nuevos contagios entre trabajadores de Lear Corporation. Susana Prieto Terrazas recuerda que la empresa cerró algunos días por falta de insumos que provienen de Estados Unidos, pero no por acatar el decreto presidencial ni por la cantidad de contagios nuevos, y señala que la Secretaria del Trabajo y Previsión Social, el órgano regulador del tema laboral en México, “ha brillado por su ausencia”.

En estas circunstancias, hay trabajadores que temen presentarse a trabajar, mientras otros temen perder el empleo. Sin embargo, este dilema ni siquiera debería existir si se cumplieran los derechos laborales de la planta trabajadora, más aún en tiempos de pandemia. En este sentido, la marcha del 18 de mayo en Plaza Juárez, convocada por Susana Prieto Terrazas, puso en evidencia las injusticias. A esta marcha asistieron más de 100 personas, quienes presentaron sus quejas y peticiones.

Susana Prieto Terrazas, una defensora de la clase trabajadora

Favia Lucero, periodista del medio YoCiudadano, que ha cubierto la pandemia en Ciudad Juárez y otras localidades del norte del país, explica que Susana Prieto Terrazas ha estado muy cerca de los hombres y mujeres que trabajan en las maquiladoras y ha sido la principal denunciante de las irregularidades en las que incurren las empresas. Afirma que la marcha del 18 de mayo fue importante pero no tuvo mucho impacto porque varios obreros tenían que llegar a trabajar y no participaron. De acuerdo con ella, los directivos no se mostraban preocupados al respecto. En este contexto, las condiciones laborales de precariedad e invisibilidad de la clase trabajadora se evidencian aún más.

Susana Prieto Terrazas comenta que en Ciudad Juárez el decreto presidencial del 24 de marzo y las medidas de previsión gubernamentales sólo fueron acatadas por 15% de la población económicamente activa dentro de la industria maquiladora. El decreto también fue desobedecido por maquiladoras ubicadas en otros lugares del país, como ocurrió en Reynosa, Tamaulipas. El decreto en sí mismo no es determinante para que las empresas cumplan sus responsabilidades con sus trabajadores, pues la Secretaría del Trabajo tiene plena responsabilidad en este sentido, pero las acciones de esta última son insuficientes para detener los abusos de los patrones. Por su parte, las empresas se aprovechan de la ambigüedad de la situación para seguir generando ganancias a costa de la salud de los hombres y mujeres que trabajan en sus plantas.

En Ciudad Juárez, 65% de los trabajos formales se encuentran en la maquila. De acuerdo con la abogada, “ello implica que personas de cualquier estrato social tienen al menos a un pariente trabajando, ya sea como obrero, personal administrativo, gerencial, o cualquier otro. Es así como las empresas maquiladoras constituyen un foco de exposición al contagio primario de coronavirus; era lógico que si no se cerraba la maquila íbamos a tener los niveles de contagios y muertes que tenemos hasta ahora”.

Susana Prieto Terrazas también refiere que las maquilas son focos potenciales de contagio porque dentro de las naves industriales hay un gran número de obreros. Por ejemplo, Regal Beloit tiene más de 1300 trabajadores, de manera que mantener la distancia de 1.5 metros entre una persona y otra no es del todo posible. Además, en las líneas de producción la materia prima debe ser tocada necesariamente por diferentes manos durante el ensamble, mientras que las medidas de desinfección no son estrictas. Por ello, se están demandando elementos de protección como caretas y cubrebocas, entre otros.

De acuerdo con los testimonios de hombres y mujeres que laboran en estas empresas, en algunas de ellas los mandaron a sus hogares con tan sólo 50 o 65% de su salario como pago, lo que significó un golpe muy duro para muchos, pues al llegar de otras localidades a trabajar en Ciudad Juárez solicitaron préstamos para pagar su vivienda. Estos préstamos para adquirir viviendas de interés social se reciben por ley y se descuentan de su salario, de manera que el pago se reduce en alrededor de 30%; y si además tienen que pagar algún otro préstamo solicitado a la empresa, el recorte es aún mayor. Por otro lado, debido a las nuevas disposiciones hacendarias, las y los obreros también deben pagar más impuestos mensualmente, de manera que al final sólo reciben entre 45 y 300 pesos semanales, es decir, entre 2 y 14 euros. Según la abogada Susana Prieto Terrazas, “los patrones obligan a los obreros a no pagar el agua, la luz y el teléfono, pues no (les) alcanza; con tantos descuentos, se quedan sin nada”.

Las mujeres de la maquila y la situación de violencia en plena pandemia

Respecto de la situación de las mujeres en la maquila, Favia Lucero señala lo siguiente: “es muy complicado, para una mujer maquilera y madre, pues en Juárez es común ver paternidades ausentes. Ahora, si agregas a eso una madre con la mitad de su sueldo, es algo terrible, que se tiene que denunciar, porque no nada más afecta a la trabajadora sino a todo el círculo que depende de ella económicamente. Una de las problemáticas más graves es la falta de recursos y de apoyo. Se supone que las empresas tuvieron que descansar a sus trabajadores con su ingreso completo. ¿Qué está sucediendo con las madres que se contagian y enferman, aún más con las que fallecen? Están dejando a sus hijos en la orfandad, esto va a dejar problemas a mediano y largo plazo”.

Por otro lado, el tema de la violencia sigue latente. Si hablamos en cifras, tenemos que el número de homicidios cometidos contra mujeres proporcionado por la Fiscalía General del Estado es de 120 en enero, 115 en febrero, 159 en marzo y 120 en lo que va de abril. De manera que 2020 sería el año más violento desde 2011, con un promedio de 128 homicidios por mes, en medio de una crisis sanitaria.[11]

En esta región del país, y en una ciudad conocida por su violencia contra las mujeres, organizaciones sociales y colectivos solicitaron al área de Comunicación Social de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM), encargada de la Unidad Especializada en Violencia Doméstica (Unevid), que presentara cifras exactas de este tipo de violencia, pero hasta la fecha no fueron proporcionadas. Mientras tanto, la organización civil Red Mesa de Mujeres registró 15 feminicidios en marzo; dos de las víctimas eran niñas de 4 y 7 años de edad. En relación con marzo de 2019, este delito habría aumentado en 66%. El Instituto Municipal de las Mujeres y organizaciones civiles también registraron un repunte de la violencia contra las mujeres desde el comienzo de la pandemia, demostrando así que la cuarentena ha sido perjudicial para un gran número de ellas.[12]

Favia Lucero indica que, de acuerdo con el Instituto Municipal de las Mujeres, el trabajo de la Unevid ha aumentado estos últimos meses. El presidente municipal anunció que recibió un reporte de incremento de llamadas a esta unidad, creada por la policía municipal para atender casos de violencia de género. El mayor número de llamadas a esta línea provienen de la zona suroriente de la ciudad y de la periferia, donde habitan familias de bajos recursos, en viviendas de uno o dos cuartos, que se mantienen en hacinamiento.

Una pandemia que evidencia la violencia clasista que se vive en la maquila

Susana Prieto Terraza reflexiona de este modo: “esta pandemia es clasista, pues se ve una violencia de clase en todos los sentidos: en el sector educativo, (en) la guardería… El Poder Judicial de la Federación está en cuarentena y la vida del país está a cargo de los obreros, quienes están muriendo en la maquila y exponiendo a sus familiares. La violencia de clase ha surgido en contra de los obreros. Un ejemplo (de ello) fueron las declaraciones del presidente de Regal Beloid, quien desconoció los decretos emitidos por las autoridades mexicanas en (el) contexto de (la) pandemia, diciendo: ‘aquí nosotros abrimos cuando nosotros decimos’. Esto es un verdadero descaro, pues se ve la impunidad con la que operan estos empresarios”.

Agrega que “Valle de Juárez, que era un territorio destinado para la agricultura, ha desaparecido porque la zona urbana se devoró al campo; entonces la alimentación también se ha precarizado y la gente tampoco come bien. Ser operadora en la maquila significa una cepa de destrucción, de mortandad. Trabajar en esta industria te mutila, termina con todos tus sueños. Y si te pagan la mitad de tu sueldo, no alcanza. La mayoría de los trabajadores no sólo tienen una actividad, pues el único beneficio (que obtienen) en la maquila es la formalidad, pero es un beneficio que cuesta vidas, que lleva a la mala alimentación, a la enfermedad y a la muerte”.

La historia continúa, se agudizan los riesgos

Para concluir, tengo el deber de informar acerca de las adversidades por las que atraviesan las tres mujeres que aportaron sus testimonios y opiniones para este artículo, pues la violencia que se vive en las maquilas es parte de un sistema injusto basado en la explotación de la clase trabajadora, y todo esfuerzo por defender sus derechos se verá en riesgo debido a que afecta los intereses de los grandes capitales.

Mónica y otrxs trabajadores demandaron a Regal Beloit porque la empresa les descontó una quincena de salario por organizarse y negarse a asistir a la planta, pues consideraban que no había condiciones de protección a su integridad física. También exigían que se cumplieran sus derechos laborales. En respuesta, recibieron amenazas, sus comunicaciones fueron intervenidas y hubo hostigamientos por parte de la empresa. Ahora, Mónica se encuentra buscando trabajo y espera que la denuncia laboral los ayude a recibir una indemnización justa.

En el caso de Favia Lucero, recientemente el medio en el que colabora, YoCiudadano, fue censurado por el coordinador de Comunicación Social del gobierno del estado de Chihuahua. Este funcionario dijo que YoCiudadano no era un medio de comunicación. Cabe decir que este medio se ha encargado de cubrir diferentes temas referentes a la pandemia de Covid-19; entre ellos, las condiciones de explotación y falta de medidas de protección con que se enfrentan a diario la planta obrera de las maquiladoras.[13]

La abogada Susana Prieto Terrazas fue detenida de manera arbitraria el 8 de junio de 2020, días después de platicar con nosotros acerca de su experiencia para este artículo. El impacto de esta detención es enorme para la clase trabajadora del norte del país, pues ella representa legal y moralmente a una de las organizaciones de trabajadores más importantes de México en la actualidad, el Movimiento 20/32, que dio origen al Sindicato Nacional Independiente de Trabajadores de Industrias y Servicios (SNITIS), radicado en Matamoros, Tamaulipas.[14]

La defensora laboral fue detenida en el estado de Tamaulipas. Al momento de su detención, ella misma encontró que la denuncia provenía de la Junta Especial de Conciliación y Arbitraje número 6, en Matamoros, Tamaulipas, donde se la acusaba de presuntos delitos de motín, amenazas, coacción de particulares y delitos cometidos contra servidores públicos.[15] Todo esto debido a su trabajo a favor de las y los trabajadores. Esta detención se da en el marco de varias demandas que Susana Prieto Terrazas representa, en nombre de un gran número de trabajadores, por falta de garantías a sus derechos laborales en el contexto de la pandemia, situación que atenta contra los intereses de varias empresas, pues éstas tendrían que pagar montos altos por indemnizaciones.
 
Susana Prieto Terrazas es un respaldo moral y político para muchas personas: “Nadie se había atrevido a defender a la clase obrera en el norte como ella, como nuestra madre”, dicen quienes la siguen; y es que en la cultura de las y los trabajadores del norte del país, una figura materna representa esa protección que el Estado mexicano no ha querido asumir para el cumplimiento de sus derechos laborales.

Existe una gran preocupación por la salud de la abogada, ya que le dictaron prisión preventiva, las audiencias son muy desgastantes y su salud está en riesgo, pues padece hipertensión y se encuentra en el penal, lugar de alto riesgo de contagio, en plena pandemia.

Con su participación, estas tres mujeres nos cuentan un fragmento de la realidad injusta que viven miles de personas obreras en la maquila, y nos demuestran que, aunque el gobierno mexicano ha tomado medidas para contener la pandemia, éstas son insuficientes. No hay mecanismos concretos para proteger a los trabajadores, más allá de los decretos, pues si bien son vinculantes, las acciones de la Secretaría del Trabajo no han sido contundentes para garantizar dicha protección, así como condiciones de trabajo digno. Mucho menos se han garantizado las condiciones para las mujeres, quienes además de ser obreras tienen que encargarse en gran medida de sus hogares, para proteger la salud de sus familiares y la continuidad de la escuela de sus hijos e hijas, al tiempo que se enfrentan a las diferentes formas de violencia que se ejercen en su contra.

La situación en Ciudad Juárez nos muestra que en México la violación sistemática de los derechos laborales sigue siendo una realidad y que aquellas personas que se atreven a defender a los sectores más vapuleados por el sistema capitalista son criminalizadas y encarceladas. Al final, el contexto de la pandemia de Covid-19 nos enseña que las prioridades del sistema capitalista son las ganancias y el sostenimiento de los grandes capitales, pero no la salud, la vida y el destino de quienes generan la riqueza, es decir, la clase trabajadora.

NOTAS

[1] Se utiliza un seudónimo para mantener el anonimato y la seguridad de nuestra informante.

[2]“Maquila, industria dividida”, Reporte Índigo.

[3] De las grandes empresas del estado de Chihuahua, 85% tiene su sede en Ciudad Juárez y en la capital estatal, y en su mayoría son manufactureras. La industria manufacturera de exportación (IMMEX) concentra 85% del empleo formal en este sector, lo que equivale a 44% del empleo formal total del estado. Véase el Plan Estatal de Desarrollo del Gobierno del Estado de Chihuahua.

[4]  Muchas veces ni siquiera se les entrega un ejemplar original o una copia de su contrato.


[5] “Evitar la asistencia a centros de trabajo, espacios públicos y otros lugares concurridos, a los adultos mayores de 65 años o más y grupos de personas con riesgo a desarrollar enfermedad grave y/o morir a causa de ella, quienes, en todo momento, en su caso, y a manera de permiso con goce de sueldo, gozarán de su salario y demás prestaciones establecidas en la normatividad vigente indicada en el inciso c) del presente artículo. Estos grupos incluyen mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, menores de 5 años, personas con discapacidad, personas con enfermedades crónicas no transmisibles (personas con hipertensión arterial, pulmonar, insuficiencia renal, lupus, cáncer, diabetes mellitus, obesidad, insuficiencia hepática o metabólica, enfermedad cardiaca), o con algún padecimiento o tratamiento farmacológico que les genere supresión del sistema inmunológico”. “Acuerdo por el que se establecen las medidas preventivas que se deberán implementar para la mitigación y control de los riesgos para la salud que implica la enfermedad por el virus SARS-CoV2 (Covid-19)”, en Diario Oficial de la Federación del 24/03/2020.

[6]Paran obreros en maquiladoras de Ciudad Juárez por contagios”, La Jornada.

[7]Confirman 17 muertes de empleados de maquiladoras por Covid- 197; 57 empresas se niegan a cerrar”, Yo Ciudadano.

[8]Empresa Lear Corporation no cuidó a sus empleados pese al brote de Coronavirus coronavirus en la planta de Río Bravo”, Economía Hoy.

[9] “Acuerdo por el que se establece una estrategia para la reapertura de las actividades sociales, educativas y económicas, así como un sistema de semáforo por regiones para evaluar semanalmente el riesgo epidemiológico relacionado con la reapertura de actividades en cada entidad federativa, así como se establecen acciones extraordinarias”, Diario Oficial de la Federación del 14/05/2020.

[10]El sector automotriz de EU pide a su Gobierno gobierno apresurar a México y que abra fábricas el 12 de mayo”, Sin Embargo.

[11]“Incidencia delictiva repunta en medio de la contingencia sanitara”, Yo Ciudadano.

[12]Refugios para mujeres, esenciales durante la contingencia por Covid-19”, YoCiudadano.

[13]  “Coordinador de comunicación estatal censura a periodista de Yo Ciudadano”, Yo Ciudadano.

[14]  “20/32: el movimiento obrero que impactó Matamoros”, Pie de Página.

[15]Fiscalía de Tamaulipas tiene 19 testigos contra Susana Prieto Terrazas”, Milenio.